jueves, 11 de noviembre de 2010

[Crónicas - 2] Como lágrimas en la lluvia

La información es absorbida por los humanos, ya sea de forma consciente o inconsciente, y despiertan ambiciones, proyectos y sobretodo ideas de cambio. Este espíritu es el que lo hace inconformista, curioso, dinámico y sobretodo inestable. Algo deseable para cualquier progreso en cualquier disciplina pero no es aclamado por los gobernantes.

Todo sería tan fácil si el estado pudiese controlar a sus ciudadanos y ofrecerles las condiciones necesarias para evitar toda oposición. Muchos han soñado en la facultad de analizar la mente humana, en concreto, el comportamiento humano y la esencia de lo que hace ser a un individuo una persona y no otra.

Si nos basamos en la idea de que el ser humano no es más que un autómata y puede ser ajustado, el denominado progreso puede ir acompañado de otros atributos que proliferan en las más oscuras épocas de nuestra historia. La clave está en que no podéis vislumbrar esos fragmentos de vuestra memoria pues los vencidos siempre se retiran a lamerse las heridas y los vencedores reescriben los libros.

Es algo peculiar el concepto mismo que se tiene del poder como la facultad de hacer algo, vencer a alguien que no lo tiene o al menos no en la misma medida. Si de pronto todos cuentan con las mismas facultades y recursos, el sistema queda inexorablemente equilibrado.

Las cruzadas por información, inteligencia, contrainteligencia, espionaje industrial, filtraciones anónimas, etc ... han sido comunes a lo largo de la historia.

En un mundo conectado, el acceso a la Red no iba a suponer menos y fue la plataforma para numerosos grupos con diversos fines. Y al principio todo fue bien, los gobiernos aprendieron a adaptarse y las compañías también. Algo que surgió como algo militar y de investigación siguió su peculiar ciclo vital hasta ser algo comercial y posteriormente abrirse de forma universal. El perfecto sumidero de inconformistas e idealistas, luchadores por la verdad y en definitiva la esencia misma del conocimiento libre.

La fe ciega que deposita toda una generación en lo que considera propio y común, sencillamente han crecido con ello, sirvió para ser explotado por Ellos.

Este documento forma parte de lo quedó de ella tras la gran Desconexión consecuencia directa del Incidente. No pretende ser más que una narración, crónica si prefieres engañarte creyendo que se trata de algo objetivo.

Nunca creí las palabras de ese desquiciado personaje, pensaba que el ser humano era más que un autómata y como yo pensaban lo mismo muchos otros. Lástima que nuestros dirigentes no fueran de la misma opinión.

Hoy día, en los albores de nuestro fin, pienso que con toda probabilidad esas ideas fueron inculcadas por Ellos con ese grotesco propósito.

Cruel ironía nos deparó el destino.

jueves, 4 de noviembre de 2010

[Crónicas - 1] Cosas que vosotros no creeríais.

La tecnología y el paso del tiempo no había conseguido cambiar los rudimentos de una sociedad humana. El nivel de tecnología presente no importa en absoluto, no es un factor importante.

Recuerdo cuando mi abuelo mencionaba continuamente las palabras de su padre. En aquellos tiempos era joven y por estar distraído con alguna memez propia de su edad no pude apreciar el valor de lo que intentaba transmitirme. Hablaba de los tiempos previos a la post-revolución industrial en los que la gente que vivía en las ciudades no se preocupaba del bienestar más allá de pequeñas comunidades.

Y como dijo una vez un sabio: el ser humano es egoísta por naturaleza, tiene unas necesidades básicas a satisfacer que le impulsan a lo largo de todas las etapas de su vida y poco le importa como llevarlas a cabo mientras no interfieran unas con otras.
Siguiendo este peculiar razonamiento el sabio declaró que no existe una persona realmente desinteresada porque en lo más oscuro de su mente espera que si hace siempre lo que considera correcto alguien le pagará con la misma moneda. Incluso existía una palabra para definir esta entelequia: karma.

Las comunidades se podían estudiar como organismos por derecho propio con requisitos y obligaciones. Tales agrupaciones siempre surgidas del impulso de colaboración mutua con el fin de suplir las carencias comunes y obtener la fortaleza de un grupo frente a un amenazador e injusto mundo u otros grupos.

Tras la muerte de tan polémico personaje, sus seguidores no dejaron morir sus palabras y participaron de ellas constituyendo una escuela de pensamiento.
Como si los fieles discípulos se hubiesen planteado no decepcionar la memoria de su mentor, fueron plasmando sus ideas en publicaciones y sobretodo mediante el boca a boca. Siempre con prudencia, de forma discreta pero continua, con todos los medios que tuvieran a su alcance y sus palabras fueron arraigándose en todos los círculos sociales e incluso en las comunidades más independientes, como si de saber popular se tratase.

He visto cometer atrocidades que vosotros nunca creeríais en nombre de la verdad y el progreso. En estos tiempos todo está depurado, todo está limpio y perfectamente orquestado para ocultar lo que un día fue evidente.
No obstante, os transmitiré, hijos míos, una porción de conocimiento que siempre me ayudó a la hora de la verdad: Hace miles de años se llegó a una conclusión invariable que parecía ser cierta en cualquier contexto, la información es poder.